Huele a espíritu adolescente
Muy bien. ¿Preparados? ¿Listos? ¿Sí? ¿Ya? Pues vamos allá. Mónica ya se ha puesto a 100 (con perdón). Es la loca de los comentarios. Ojo, que no me molesta. Todo lo contrario. Le felicito y que comente 100 más. Aquí
no hay censura, aquí se aplaude la opinión, se alaba, se reverencia, se dignifica (¡quítenme este diccionario de sinónimos de las manos, por favor!). Aquí todos somos nosotros mismos, con seudónimos, pero nosotros mismos. De lo contrario no escribiría siempre estos artículos completamente desnudo. Metafóricamente hablando. ¿O no? Una pena no tener webcam para averiguarlo.Después de ver ayer “Hard Candy” me vino a la mente una idea que tuve hace tiempo para un corto. Nunca antes se me había ocurrido hacer algo de terror o al menos con esa apariencia. Y tras un sueño que tuve una noche la idea apareció ante mí, sin más. Quizás sea mi próximo proyecto. Estoy entre eso y una versión del cuento de caperucita roja a lo Snatch. Por cierto, “Hard Candy” me puso los pelos de punta más de una vez. Sin duda se trata de un miedo mucho mejor que el que se pueda ver en “Hostel”, por ejemplo. Porque “Hostel”, más que miedo es asco. Y a mí el asco sólo me produce asco. No sé si me explico. Sugerir siempre es mejor que mostrar. Y no hay nada como la propia imaginación de cada uno para hacer que algo sea terrorífico. Además así el gasto en ketchup y viscosidades varias se reduce considerablemente.
P.D: Plutón: estás nominado.