Trata a las personas adultas como niños y a los niños como personas adultas.
Trata a las personas adultas como niños y a los niños como personas adultas.
Sólo así podrás vivir en paz y sacar lo mejor de cada uno.
Por las noches hay que sacar del congelador la comida del día siguiente.
Con algunas personas ocurre parecido.
Y a otras es mejor dejarlas así. Congeladas.
No te creas el mejor.
No te creas el peor.
No te creas todo lo que te dicen.
No seas siempre un incrédulo.
Mezcla realidad y fantasía.
Se un niño en el cuerpo de un adulto.
Procura que no sea al revés.
Te podrían contratar en el circo.
Por las mañanas pon la radio despertador.
Es menos estridente que la maldita alarma.
Confía en las personas de confianza.
Incluso si te quieren cortar el pelo sin título alguno que les acredite.
La fe mueve montañas.
Darías tu vida por ellos.
Por un poco de pelo no va a pasar nada.