Habaneando
Ahora que Fidelito sale en las fotos con chándal de Adidas no hay nada como ver “Habana Blues” y darse cuenta que no todo es tan surrealista como parece. O quizás más. Sentirse preso en tu propio país. No hay cárcel más bella ni más estrecha puede ser la salida. En fin, brindemos con ron por una Cuba libre y con un “cuba libre” por un poco más de ron. Brindaremos por Jack Sparrow, por su estilo y por su andar indescriptible. La verdad es que me lo pasé pipa con la segunda parte de Piratas. También es cierto que el niño que llevo dentro es más grande que el recipiente donde está metido, pero bueno, el espectáculo creo que no puede desagradar a nadie. Es injusto intentar comparar la primera con la segunda. Será injusto comparar la tercera con las anteriores. Como anécdota, si alguien más la ha visto, ¿no parece un poco sospechoso que Jack Sparrow, personaje interpretado por Johnny Deep, y según él mismo inspirado en Keith Richards, se cayera en un momento dado de la película de un cocotero, tal y como le ocurriera en la vida real al guitarrista de los Rolling Stones, que por cierto será el padre de Jack en la tercera parte?
Ahí lo dejo. Reflexionen ustedes.