This much I know
Decía Ana Obregón en la presentación de su nueva serie que esta no iba a ser igual que “Mujeres Desesperadas” o “Sexo en Nueva York”. Es decir, que iba a ser una mierda más hecha a la española. Aún así lo más trágico de todo esto no es que se hagan series de esa calidad, sino que la gente las vea, sean líderes de audiencia e incluso muevan de horario a series americanas mil veces mejores. Esto en cuanto a las series. Después están los programas del corazón y de sucesos. Luego los gran hermanos, los supervivientes, la casa de tu vida y su puta madre. Y para acabar Bertín Osborne la noche de los viernes buscándole rollos televisivos a un armadillo que no la había visto más gorda en su vida y que preferiría morir en la carretera atropellado antes que soportar los balbuceos y toqueteos de un personaje que parece estar siempre demasiado alegre como para no estar ebrio las 24 horas del día.
Este es a grandes rasgos el panorama televisivo español. Lo bueno no lo menciono, no vaya a ser que lo quiten de la programación, pero me bastaría con una línea para mencionarlo todo.