El futuro dentro de una botella
Aquí se organizan para realizar macrobotellones. Allí para pedir un empleo más justo. A veces (casi siempre) me da pena que me incluyan en el saco de joven-español. En este país hay demasiados borregos. No digo que en otros países no los haya. Pero creo que aquí hay más y además el número es mayor en las generaciones que dentro de unos años serán el futuro. Entro en la página de la Cinèmathèque Française. Entre muchas otras cosas aparece resaltada una exposición sobre Almodóvar. Ahora que yo me siento cada vez más interesado por el cine francés pienso en las muchas posibilidades que allí se pueden encontrar. Almodóvar lo debe saber bien. Y Buñuel… y muchos más.
Da igual, ahora mismo escribo sin pensar, porque me revienta este país, porque me revienta su poca cultura, su comodidad, porque aquí una revolución estudiantil nunca funcionaría. Están demasiado ocupados babeando ante el televisor con el último capítulo de Los Serrano u organizando el próximo macrobotellón para ganar a los de Sevilla. A ver quien es el más paleto de España.
¿Realmente quiero hacer cine para esta gente? ¿Realmente quiero hacer el cine que tengo en mente para esta gente?
En fin, siempre nos quedará la Cinèmathèque Française, siempre nos quedará París.