No me importaría acostumbrarme
Nos pusimos a hablar del universo y en un momento lo desmantelamos, o más bien, el nos desmanteló a nosotros.
Nos pusimos a hablar de la casualidad, la causalidad y el destino y no llegamos a un acuerdo sobre la verdadera razón de todo lo que está pasando.
Nos pusimos a hablar de cine en una playa vacía con un mar extremadamente rebelde en un día exageradamente apacible.
Nos pusimos a mirar los ojos del otro como si fuera la primera vez que los viéramos. Como una amnesia sorprendente que nos regala momentos mágicos cada vez que rozamos nuestros deseos.
No me importaría desmantelar hoy el universo de nuevo, o dejar que él nos desmantele al unísono.
No me importaría imaginar mil veces más lo que hace mover todo esto. No me importaría descubrir contigo las millones de películas que cambiarán nuestras vidas.
No me importaría asombrarme cada día al ver ese brillo en tus ojos, como si un alzheimer de belleza me contagiase hasta enmudecer.
No me importaría… seguir siendo feliz.
Creo que podría hacer un esfuerzo.
Creo que podría acostumbrarme.