Su nombre empieza con un silencio y acaba con una nota musical
…y después fuimos a cenar. Y tomamos rica sangría y una pinta a la salud de todo el que sabe disfrutar de la vida. Y más tarde pasamos por…
Podría contaros mil cosas. Escribir cien páginas. Recordar hasta producir dolor en la memoria. Pero no. De momento no. Quizás más adelante. O quizás nunca. Prefiero guardarlo como un preciado secreto. Entre dos y una ciudad.
…su nombre empieza con un silencio y acaba con una nota musical. Y la noche que cerramos los ojos a la par nos dormimos con el nombre del otro en la boca, como un colofón perfecto, como un sello nocturno de un día que duró mil horas y se fue en tres segundos.