Sin tiempo para pensar en el tiempo que pasa

Me gustó “Orgullo y Prejuicio”. Dos horas entretenidas de buen ritmo cinematográfico. Signifique lo que signifique esa frase tan eufemística.
Mañana vamos a Madrid y volveremos el domingo. Si es que volvemos. Eso de coger el billete con la vuelta abierta es muy peligroso. Por cierto, nos han asignado la habitación número 7. ¿Alguien lo dudaba acaso?
Ayer presencié el ensayo de Ruth para comprobar las canciones que puedo usar en el corto. Me gustaron todas. Ahora lo difícil va a ser elegir entre tantas. Bendita dificultad.
Hoy me han llamado los del Círculo de Lectores para que por tercera vez me haga socio. Parece que huelen el dinero. O eso o controlan mi cuenta bancaria. Habrán visto el ingreso del premio de la quiniela y se han lanzado. A la tercera va la vencida. Y está vez he conseguido decirles que no.
En Madrid pretendo hacer muchas cosas. Una de ellas, recoger mi título de Técnico Superior que todavía no lo tengo. Es que me falta papel higiénico en casa. Nada más. Y también me gustaría recuperar un trabajo que hice para la escuela. Una adaptación de “Hamlet” que me quedó muy bien. Espero que ellos no lo hayan usado como papel higiénico.
¿Y qué más? Pues emborracharnos con sangría en “Las Cuevas”, comer ricos pinchos y tapas, visitar el Rastro, caminar por Gran Vía, volver a ver a viejos amigos, vivir nuevas experiencias...
Porque Madrid siempre es Madrid y siempre es diferente.