Confesiones de un director primerizo un sábado por la tarde a eso de las siete y pico, minuto arriba minuto abajo
Me acabo de afeitar. Tengo unas patillas tremendas y me gusta. Dentro de poco me servirá de banda sonora el concierto de Muse en Glastonbury o el unplugged de Queens of the Stone Age en Berlín. Ambos serán futura propiedad de javi. Pero hasta que se digne a pasar por aquí los disfruta un servidor. Es sábado por la tarde y hay poco que hacer. Ayer hubo ensayo con los actores. Ya queda menos para el día de la grabación. Trabajando con ellos me he dado cuenta de lo que realmente quería decir al escribir esa historia. Más aún incluso, me he dado cuenta de cómo soy. El personaje de Alex soy yo. El personaje de Dean es como me gustaría ser. Sin miedo a fallar ni al ridículo, ilusionado, convincente, en un mundo aparte donde todo es posible, donde el que se pone límites es el que acaba trabajando en el Carrefour. El que cree que algo es imposible no tiene nada que hacer. Dean te intentaría vender un congelador en el polo norte y lo conseguiría. Porque cree en sí mismo. Y no le importa nada lo que diga o piense la gente de él. Tiene una personalidad arrolladora y eso le convertirá en una personalidad a nivel mundial. Dean es así. Yo no soy así. Me he dado cuenta de eso. Pero no me di cuenta cuando lo escribí, ni si quiera cuando pensé en escribirlo. Ni después de leerlo mil veces más. Tan sólo cuando tuve que explicar a mis actores porqué los personajes hacían lo que hacían y sentían lo que sentían. Ahí comprendí todo.
También me he dado cuenta que en este corto las dos escenas más importantes, donde realmente ocurre todo, no aparecen en pantalla. Si aún así a la gente le gusta lo podremos tomar como un éxito moderado. A veces lo que no se ve es más interesante que lo que se muestra.
Me gusta dirigir actores. Me gusta ver que los personajes viven en ellos. Que se hacen grandes, que crean gestos, tics, pasados y presentes. Me gusta conocerme más a mi mismo a través de ellos. Y me gustaría vivir de esto. De momento me espera el Carrefour. Porque de momento soy Alex. Dean está guardado en el tercer cajón de mi mesita de noche. Esperando que llegue la noche donde todos los sueños se hacen realidad.