Mamá, quiero fumar tu hierba
Mis vecinos de abajo tienen previsto mudarse en breve. Esto no tendría ninguna importancia sino fuera porque el actual presidente de la comunidad es el que se larga. Por lo tanto la sucesión en la escalera queda abierta. Y tal como está el patio es más que posible que dicho cargo recaiga en mi padre. ¿En qué convertiría eso al resto de mi familia? ¿Mi madre sería “la hierbas”? A veces por las cosas que me suelta creo que a alguna planta de esas sí que le da. Ejemplos de la última semana a destacar: “coge el chorizo y el pan y hazte un perro chico”. Mi madre supongo que quería que me hiciera un perrito caliente. Segundo ejemplo: “meto el PNV ese y el móvil se satura solo”. Traducción simultánea: “meto el PIN ese y el móvil se bloquea solo”. Sin comentarios.
Según esto yo tendría que ser uno de los hijos de “la hierbas”. Bastante mejor que ser el sabelotodo pasado de kilos del hijo de Juan Cuesta. ¿Y mi hermana? ¿La hija de formas voluptuosas y minifaldas hechas por fascículos? No me pega demasiado.
Para el resto de la comunidad pues que yo sepa no tenemos ni gays ni lesbianas, pero nos sobran curas majísimos. Y bueno, para divertirnos siempre contamos con la agradable presencia de Bill Murray, que se aloja en el segundo, y el cual no sé si seguirá atrapado en el tiempo o lost in translation. Lo que está claro es que desde siempre tuvo las flores rotas en la repisa del salón.
Ésta es mi escalera. No cuento más que aunque internet sea enorme no deja de ser también un pequeño pañuelo.
P.D. de regalo un popurrí con lo mejor de Juan Pardo. Para que veáis que cuido la buena cultura y me preocupo por transmitirla. Atención al playback, la publicidad subliminal de “El Pozo”, el reloj de oro del colega y las chicas del coro. Y porque no podemos ver al público...