10559

Mirad este número, recordadlo. Y ahora salid corriendo a la calle y buscad como locos el 10556. Ése es el que va a tocar. Es lo que hace la suerte conmigo. Pegar balones al palo. Cuando lo meta por la escuadra no os preocupéis, estaréis enterados.
Rezo (sí, ahora mismo estoy de rodillas escuchando Radio María) para que en Nochevieja todo salga bien. Que no haga malo, que la nieve no corte carreteras, que no haya atragantamientos con el lechazo, que el jugo de los langostinos no salte a ningún ojo, que los bares no estén demasiado llenos, que pueda beber tranquilo, que no me pase de la rosca, que las uvas sepan bien, que los besos sepan mejor, que la sidra no se me suba en exceso a la cabeza, que todo el mundo se relaje y disfrute y que por una vez en la vida pueda despedir un año en completa y utópica felicidad. Amén.
P.D: Os deseo lo mismo a todos vosotros.