Casualidades
Casualidades que a veces rozan lo inimaginable. Casualidades tejidas con la más fina aguja.
Casualidades de ayer que generan casualidades de mañana. Casualidades de hoy que inspiran recuerdos, letanías de otros días, imposibles demasiado reales, realidades demasiado fantásticas. Casualidades que manejan destinos, que guían decisiones, que apuran horas y segundos. Casualidades con nombres y apellidos, con números de móvil y emails inventados o perdidos. Casualidades en paradas de autobús, en esquinas de bares, en fotografías con flash que ciegan el dolor, que abren nuevos caminos. Casualidades con banda sonora original, con proyecciones interminables de películas donde se entrecruzan más casualidades. Casualidad de conoceros, casualidad de conocerte. Ya no sé si es casual mi existencia o si estoy siendo concebida ahora mismo, bajo la tipografía de estas letras. No sé si soy mezcla de destinos o amasijo de coincidencias. Sólo sé que cuando más existo es cuando mi nombre está en tu boca y cuando mis palabras revolotean en vuestra cabeza. Me llamo Helena. Un teclado forastero, unas manos resueltas, una vida con muchas vidas por contar, una colaboradora más.