...reiniciarme.
Me gusta agarrarme a tu cintura mientras dormimos. Mimos vimos ayer en una calle sin reflejos ni cristales. Tal es mi sueño que no dudo en soñar que duermo. Modos distintos de ver las cosas, todo parece real cuando en realidad nada supera el “casi”. Si me das tu sonrisa indefinidamente, indefinidamente prometo amarte. Arte en un cuadro de espuma y agua y agua en un océano tan pequeño como la palma de mi mano. Noticias de sangre. Grecas de dolor. Lorquiano es tu pelo y ya me siento escritor si acaricio una frase. Serenamente seré su amante. Temas nocturnos para días inhóspitos. Tosiendo verdades, escupiendo lamentos sin lamentaros. Os resto importancia a los que habláis sin dejar hablar. Largo es mi horizonte, lejano tu apellido, nubla sin apartado de correos, celos de cualquier felicidad pasajera. Eras lo que nunca imaginé. Necrológica a colores, tenedores de chocolate, carmín en el cuello, envolturas sin regalos que las maltraten. Traten de entenderme. Me gusta agarrarme a su cintura y bailar en la multitud más desierta. Tapizar mi memoria con fresca vida saliendo de su boca. Callar la vista y apreciar la delicia de su piel con mis manos en su piel en mis manos con mi ser en sus manos. Osar imaginar lo que pasará al segundo siguiente y al fin llegar al principio. Principio aquí significa fin. Fin aquí significa…