Compás de espera
Invento intentos indecentes para interrogarte el interior.
Pero no surten efecto.
Y yo inconsciente imagino las inmensas incógnitas que me son tan inaccesibles. Puede que sea un imbécil, puede que sólo sea impaciente. Pero conocerte es lo único que deseo conocer.
Imploro imposibles que mi esperanza aún cree que no lo son tanto y liado el manto a la cabeza, niego toda posibilidad de negarte pues de hacerlo me estaría negando a mi mismo y por descontado a mi mejor parte.
Soñamos historias nunca escritas y las hacemos nuestras, tan nuestras que nos duele volver la vista a la verdad, tan verdaderas que si estiramos un poco los dedos las creemos rozar.
Y pasa el tiempo y conocerte sigue siendo lo único que deseo conocer.
Me he impuesto una orden de acercamiento voluntaria. No puedo estar a más de 5 centímetros de ti.
A pesar de que en las distancias cortas nada tiene perspectiva, sentido, orden, dirección, lógica, no hay arriba ni abajo, derecha e izquierda son brumas, niebla barrida por el viento, mil brazos envueltos en mil esferas, nada que yo no recuerde, nada que tú no sepas.Y te espero, porque así lo dice Andrés. Y no me gusta pero igual te espero. Porque eres tú. Y en ese compás de espera no puedo dejar de inventar intentos indecentes para interrogarte el interior.
Porque conocerte es lo único que deseo conocer.