Podéis ir en paz
Tengo demasiado tiempo libre y eso me provoca una locura muy severa. Desde aquí quiero felicitar a nuestro amigo y compañero Air Gámez que mañana expondrá su proyecto final de carrera y por lo tanto obtendrá de manera sobresaliente su licenciatura en teleco. Un corresponsal de la casa cubrirá dicho evento excepcional. Desde aquí le deseamos toda la suerte del mundo. A nuestro amigo, no al corresponsal.
Hoy estoy relativamente alegre porque me he logrado conocer un poco más a mi mismo. Quien dice conocer dice reconocer el pie del que uno cojea. Y cojeo de un pie porque siempre me tropiezo con la misma piedra. Y eso es algo que antes no me apetecía reconocer. Pero hoy sí lo he hecho. Y por eso me conozco mejor. Sé que es complicado entenderme. Lo reconozco. ¿Y tú? ¿Reconoces tus defectos o sigues siendo un completo extraño para ti mismo?
Mi gata hace uyuyuyuy de la hostia que le he metido. Tengo un bonito tatuaje en la mano derecha marca de la casa. Es una parábola perfecta, que ni hecha por compás, de un color rojizo sangre, que me cruza el dorso de la mano. Coste del tatuaje: cero euros. Dolor indescriptible cuando la muy zorra me arañó: no tiene precio. Qué maja es mi gata.Me quedo con el anuncio de BMW sobre el miedo. Me quedo con el cine español más allá de Torrente y con el cine europeo más allá de las superproducciones americanas. Mis últimas visitas a una sala han sido para ver “El método”, “Frágiles” y “Obaba”. La próxima: “La vida secreta de las palabras”. Me quedo con la correspondencia de toda la vida. Me quedo por una vida sin móviles, sin relojes, sin dinero. Me quedo con una buena charla con quien sea. Me quedo con los inmigrantes que buscan una mejor existencia. Me quedo con poder ser amigo de mi pareja. Me quedo con el arte como forma de subsistencia. Me quedo con los que no ven GH. Me quedo con los que no usan siglas para nombrar cualquier cosa (aunque yo lo haga siempre). Me quedo con mi gata que me sigue a todas partes. Me quedo con Cantabria que es infinita, ya lo dice Bustamante. Me quedo sin tinta en la impresora, sin batería, sin suelto para el bus, sin comida en la nevera, sin pelo en la cabeza. Me quedo a tu lado, porque ya no imagino nada si no es contigo. Me quedo en paz que es donde mejor se puede estar.