Llorar de felicidad
¿Es eso la luz al final del túnel o es un tren que viene de frente? No lo sé. Al menos me siento mejor que hace unos días y eso ya es decir. He conseguido reducir mi dosis de Ibuprofeno diaria y mi cuello ya no parece una serpiente devorando un ratón. Así que se puede decir que todo va a mejor. El lunes se cumplirán dos semanas desde mi primer síntoma febril. Me consuela saber que siempre podría haber sido peor. Y también que no volveré a pasar por esta mierda nunca más.
Hoy en la tele: En telecinco, tan oportunistas como siempre, echan “Viven”. Perfecta elección en estas fechas en las cuales cada tres días se cae un avión como si estuvieran hechos de papel. En antena 3, una peli de esas horribles en la que la protagonista es igual que Leticia Ortiz. Debería estar descansando en casa si ya está en su séptimo mes de embarazo y dejar su vena artística para decorar el pisito de estudiantes que tiene la pareja. Trabajo tiene.
Y algo que se me ha ocurrido ahora mirando por la ventana. Me gusta cuando llueve y hace sol a la vez. Es como llorar de felicidad. Es una contradicción increíble. Es como el que sonríe ante un nuevo problema. Es algo que pocas veces se da. Es jodidamente original. Y por eso me gusta tanto. Lluvia y sol a la vez. Excelente.
Paréntesis de Tiempo Perfecto — 2005-09-29 00:07:22