Un mal día para dejar de esnifar pegamento
Reconozco que soy bastante bueno prediciendo ciertas cosas. Pero como generalmente mis augurios suelen ser negativos prefiero no hacer caso de ellos y pensar que todo irá bien. Por eso cuando lo que profeticé hace tiempo termina por cumplirse, la noticia, a pesar de todo, me llega con sorpresa. Como si fuera del todo inesperada. Y me siento de la misma forma que si no me hubiera dado cuenta de lo que me iba a suceder.
Si no lo veo no me lo creo que se suele decir. Y yo mismo me pongo la venda en los ojos. Pero no me puedo quejar. Hay gente que no tiene el instinto tan fino y calibrado. Ahora sólo me hace falta hacerle caso.
En otro orden de cosas tengo 83 céntimos en la cartera y hace un calor asqueroso que no se me despega.
Y en otras cosas sin orden he de decir que se echa de menos a esa persona que comentaba con el seudónimo de Te Quiero.
Fue breve pero intenso.