...ahí fuera.
Una botella de agua, mi cartera, el móvil, un paquete de pañuelos, las gafas de sol, 24 céntimos, dos caracolas. Ulises de Joyce, montaña de cds, desodorante, tarjeta para llamar al extranjero, cámara de fotos digital y desechable, protector labial, pastillas, horarios de buses, plano del metro, billetes de tren antiguos, las llaves, un flexo, una postal recibida, dos cintas para el pelo y un ordenador encendido. Eso es lo que hay sobre mi mesa.
Un puzzle terminado, una cama deshecha, un mapa de España, unas fotos de Marilyn. El póster de “El Club de la Lucha”, una foto hecha por mí. Montaña de dvds, ropa tirada en la cama. Una silla y dos cojines, unas cortinas dejando entrever la calle a oscuras. Una lámpara para leer, unos libros por descubrir. La máquina de escribir abandonada, el calzado poniéndome la zancadilla. Un dólar expuesto, una entrada de cine que no sé si usaré, una mesa llena de trastos que ya conté. Eso es lo que hay en mi habitación.
Ya sólo faltas tú.
Y hay un mundo esperándonos...