S.P.N.B.
Hola gente! Llevaba un tiempo sin escribir y ya lo echaba de menos. Demasiado trabajo y demasiado tiempo sin hacer nada para compensar tanto trabajo. Hoy me dio por entrar y leí el artículo de Yellow. La verdad es que ayuda. No sé cómo pero depositar todas tus energías en algo tan abismal como el universo, tan infinito como echar de menos a alguien, puede llegar a reconfortar increíblemente porque son cosas que a uno se le escapan, no tienen explicación y al final acabas tan deshecho de pensar y de intentar abstraer todos tus sentimientos que al final la tristeza decide saltar por la borda. En el descanso uno encuentra la paz. Así que es algo que recomiendo a todos. Porque todos tenemos una persona en quien pensar. Siempre. Como muy bien dice Bloom.
Por aquí todo está parecido. La corresponsalía en París parece que no da mucho de sí, aunque parezca imposible. Los vecinos disfrutan de la noche de verano en el patio. El calor ya se ha olvidado y ahora tan sólo sopla una ligera brisa que te alegra el alma. Los comentarios giran en torno a la etapa del Tour o el repertorio que cantará esta noche Martin. Helena está sentada, con los ojos cerrados y sonriendo. Su copa en la mano y pensando en vete a saber qué. Iván Ferreiro es ahora mi banda sonora. “Para que la luna llena nunca choque contra el suelo hemos de encontrarnos siempre a las afueras del pueblo con todos los besos nuestros. Son Preciosos Nuestros Besos a las afueras del pueblo.” Y es verdad. Me voy o de lo contrario me perderé la fiesta. Tengo que ir mentalizando a estos franceses de que Valverde va a ser el año que viene el ganador del Tour. Me encanta chincharles.
Disfruten del verano. Enamórense si pueden y no duden en desearlo. Au revoir.