Echando la vista atrás
Voy cruzando el río.
Sabes que te quiero.
No hay mucho dinero.
Lo he pasado mal, lo he pasado mal.
Tam Tam Go
Llevo unos días de no saber qué escribir. Debe ser porque por primera vez en mucho tiempo mi vida real es más interesante que la imaginaria. Y si esto fuera un diario de verdad os tendría que contar todo lo ocurrido. Pero, francamente, no me da la gana. Es algo que merece ser guardado, como una valiosa joya, como un precioso recuerdo.
Y como el verano es época de recuerdos, sobre todo en la televisión (que se lo digan a Verano Azul), he pensado en recoger algunos de los momentos más ¿inspirados? de esta página y de otras historias que tengo por ahí perdidas. Una buena forma de comenzar es contemplar lo que me rondaba por la cabeza justo hace dos meses. El 16 de mayo escribí “Look at the Stars”. Aquí un fragmento:
(…)Sin mediar palabra comenzamos a bailar, las gotas resbalan por nuestras caras, por nuestros brazos, cada vez más rápido, giramos, saltamos, un rayo más, aullamos, poseídos como lo estaban nuestros antepasados, un trueno que nos inyecta más energía, somos como baterías en plena recarga, sentimos la sangre en las venas, sentimos el corazón más vivo que nunca, damos mil y una vueltas, la lluvia rebota en nosotros y la trasladamos al infinito, miles de paraguas aparecen de la nada y nos rodean, en plano cenital somos dos islas de vida rodeadas de un mar de monotonía y tristeza. Pero no nos rendimos (…)
Cómo pasa el tiempo. Ya ni me acuerdo de por qué escribí aquello. Seguramente habría una razón, bastante clara e importante, que en aquel momento me invadía y recorría y lo único que podía hacer era plasmarla lo menos torpemente posible.
Y ahora, en cambio, soy incapaz de recordarla. Pero eso también forma parte de la grandeza de la vida. Si nos acordáramos de todo posiblemente estaríamos mucho más locos de lo que ya lo estamos. Memoria la justa. Para lo bueno, siempre.¿Y ahora? Ahora…nada.
Rodeado de la inspiración más nula. Inmerso en un proceso de aborto mental, un genocidio de ideas a cada minuto que pasa, una enciclopedia de páginas en blanco con fecha caduca…
Y todo esto, gracias al amor…
Mi idea sin mí