Manos de pianista. Venas de camionero.
A las heridas
hay que dejarlas sangrar
a las heridas, let it bleed.
Que sangren.
Mientras siguen abiertas
solamente hay veneno en las venas.
A las heridas
mejor dejarlas ahí.
Ahí donde están
si están abiertas por algo será
que venga alguien a cerrar…
A las heridas dejarlas vivir.
A las amigas tenerlas ahí.
Si las puertas siguen abiertas (mucho tiempo)
alguien podría venir.
Andrés Calamaro
Llega cierto punto en la carrera de todo artista o creador (y aunque puede que esté hablando de mi mismo no significa que yo me considere artista o creador, ni mucho menos) en el que conoce tan bien a su audiencia que deja de crear para su propio goce y disfrute y sólo es capaz de hacerlo para el de esta. Lo cual limita bastante la capacidad creativa a no ser que el público al que va dirigido sea de una amplitud y una heterogeneidad inmensas. Algo que tampoco es de agradecer ya que se estarían rozando términos como “popular” o “comercial”. En fin, esto da a lugar al dilema de siempre. ¿Hay que tener en cuenta a los demás o seguir tu propio camino? Si encuentras rechazo ¿lo podrás aguantar o por el contrario siempre querrás gustar a todo el mundo? Algo que también puede ser perfectamente llevado a la vida cotidiana. El qué dirán, el salirse de lo marcado, de lo predispuesto. Se dice que los caminos empiezan a hacerse cuando alguien decide dejar el viejo. No sé, la verdad es que no sé que quería decir con todo esto pero espero que me hayáis entendido. Es difícil compaginar la forma de ser de uno con la del resto del mundo, pero las diferencias son necesarias. Si no todo sería tremendamente aburrido.
(Madre mía, lo que tiene que inventarse uno para no hablar de lo que realmente quiere hablar.) De regalo un vídeo en el que se muestra a ese minoritario tipo de gente que hace lo que le da la gana, cómo le da gana y dónde le de la gana y lo mejor de todo, disfrutando con ello. Todo un espectáculo. No os lo perdáis.
¿Popular? Nixon fue popular. Los hula-hoops fueron populares. Una epidemia de tifus es popular. La cantidad no significa calidad.
Annie Hall
P.D. Manos de pianista, venas de camionero. Lo pondré en mi curriculum.