En el manicomio
Para mi desgracia, me casé con una viuda que tenía una hija casadera con quien al poco tiempo se casó mi padre que había enviudado. Esto hizo a mi esposa la suegra de mi suegro y a mí el padre de mi padre. Entonces mi madrastra, la hija de mi esposa, tuvo un hijo, el cual era mi hermano puesto que era hijo de mi padre y de mi madrastra, que era hija de mi esposa y por lo tanto su nieto, haciéndome a mí abuelo de mi hermanastro.
Después mi esposa tuvo un hijo y entonces mi suegra fue la hermanastra de mi hijo y también su abuela, porque se trataba del hijo de su hija y su hijastro.
Mi padre era también cuñado de mi hijo porque su hermanastra era mi esposa.
Yo también llegué a ser el hermano del hijo de mi abuela política.
Mi esposa era la hija de su hermanastra. Mi hijo era el sobrino de mi padre y yo llegué a ser mi propio abuelo.
Ya comprenderán ustedes si con tal parentesco y tratando de descifrarlo no hay razón para encontrarse aquí.