El agua está en el barro, el barro en el ladrillo, el ladrillo está en la pared y en la pared tu fotografía
Ya me he puesto mi disfraz de superhéroe (pantalón de pijama a cuadros, camiseta blanca, gafas completamente sucias y cascos de música semirotos) para combatir una noche más el aburrimiento, sobre todo el mío.
Hoy no voy a dormir. Por la mañana a eso de las 10 tengo que ir al médico así que puede ser una buena forma de volver a tener un horario medianamente humano.

A parte de eso mañana puede ser un día importante. Sabré si ya tengo piso en Barcelona. Sólo he apuntado un anuncio pero puede ser el ideal. Hoy hablé con uno de los chicos que viven en el apartamento y realmente parece que a veces el universo conspira para que uno logre lo que quiere. Resulta que el chico este es director de fotografía y el otro compañero de piso es director de arte. Vamos, una convivencia de lo más artística. En cuanto le comenté que yo me dedicaba al mundillo cinematográfico se alegró mucho. Y básicamente todo depende de la respuesta que le dé yo mañana. Si encontrara trabajo en estos días ya sería increíble, una buena racha que no pega con el personaje que me ha tocado interpretar. Pero ya se sabe que los giros de guión son los que hacen avanzar las películas.
Bueno, en definitiva, puede que en 10 días esté descubriendo una nueva ciudad. Renovación interna y externa. Ya se me hace necesario. El aire por aquí empieza a estar viciado. Las personas que más he querido han ido desapareciendo paulatinamente de mi vida. Y llega un momento en el que se hace difícil hablar hasta de las cosas más banales. Si no puedes con tu enemigo únete a él. Si no puedes hacer que las personas que se marcharon regresen, desaparece tú también.
Jorge Drexler - Mi guitarra y vos