Un mes de vida
Un mes ya. Llevo escribiendo en ésta página durante un mes. Estoy en plan Buenafuente cuando cumplió 25 programas. Parece que fue ayer. Y sin embargo hace ya un mes. Y todo ello a pesar del riesgo que esto conlleva. Porque como bien pone en mi teclado, justo encima de las flechas:
“Advertencia. Ciertos expertos creen que el empleo de cualquier tipo de teclado puede ocasionar lesiones graves. Lea la información que aparece en la parte posterior de este teclado”.
Eso no lo transcribo porque me resultaría un poco difícil de copiar. Pero ya veis el sacrificio físico que hago por todos vosotros. Se admiten donativos. Para la rehabilitación. Para invitar a una caña a la enfermera de la rehabilitación. Para llevar al cine después de la caña a la enfermera de rehabilitación. Para pagar la píldora del día después después de invitar a cinco tubos, llevar al cine e invitar a una caña a la enfermera de rehabilitación. Ya veis el sacrificio físico que hago por todos vosotros. Se admiten donativos.
Para ayudarme en esta ardua tarea (la de escribir, no la de ligar con enfermeras) se nos ha unido un nuevo colaborador. Su nombre: Dean Corso. Espero que aporte valioso material de la misma forma que lo ha hecho Lucía. Bienvenido, Sr. Corso.
Que continúe el espectáculo.