"Noches de Siroco, terracita Antón Martín, y ese bar de Tirso que te gusta tanto a ti, por la espina dorsal de la gran vía derrapa una sirena de la policía."
Me remito a Pereza.
PRINCESAS
Sigo buscando una sonrisa de repente en un bar,
una calada de algo que me pueda colocar,
una película que consiga hacerme llorar, ahá...
Cambiar un “no me creo nada” por “te quiero, chaval”,
cualquier excusa, una chorrada, es buena para brindar
soltar en una carcajada todo el aire y después respirar.
Sentirme como una colilla entre unos labios al fumar,
colgarme de cualquiera que le guste trasnochar,
qué inoportuno fue decirte “me tengo que largar”,
pero qué bien estoy ahora, no quiero volver a hablar
De princesas que buscan
tipos que coleccionar
a los pies de su cama,
eres algo que he olvidado ya
Ando silbando me paro con la gente a charlar,
me tomo algo, sonrío y me lo vuelvo a tomar,
escucho música y me pongo a bailar.
Sigo flipando cuando veo mi cara en el As,
últimamente las cosas cambian cada vez más,
a veces pienso que algo malo viene detrás.
Me siento como una colilla entre unos labios al fumar,
me cuelgo de cualquiera que le guste trasnochar,
qué inoportuno fue decirte “me tengo que pirar”,
pero qué bien estoy ahora, no quiero volver a hablar
De princesas que buscan
tipos que coleccionar
a los pies de su cama,
eres algo que he olvidado ya
Sigo buscando una sonrisa de repente en un bar,
una calada de algo que me pueda colocar,
una película que consiga hacerme llorar...
Yo no sé nada que la vida no me haya enseñado ya, pocas cosas son las q te pierdes en ese abismo que llamamos pasado, recuerdos, sueños. Escribo sin pensar, sin mirar a la pantalla, dejando fluir, como hacía en mis años de instituto, escribo de mí, de mi vida, de lo que me rodea, de aquellos densos recuerdos, que incluso se nos quedaron en el olfato. Recuerdos... extraños recuerdos, que hacen que remontes lo que jamás pensantes que volverías a mirar desde ese abismo al que hacemos continuamente referencia. Escribo sin coherencia, pero dejando fluir todo lo que perdí, y lo que gané, en este duro camino hacía la cima. Camino que acaba en la muerte. Sí, si señor, acabaremos en un agujero comidos por las lombrices o incinerados, contaminando un río, una montaña o vete a saber que se le ocurre al ángel que porte nuestras cenizas. Yo eso sí, pido que me incineren, quiero dejar constancia, antes quisiera que mis órganos, los que sirvan, espero que más de uno, hasta el cuero cabelludo, se donen. Aunque... muerta... me va a dar igual, porque ya digo, que aquel que porte mis cenizas, las tirará a la basura y lo mismo hará con mis órganos, es decir, olvidará mis últimas voluntades, aunque más que últimas, deberían quedar patentes desde que nacemos, nunca se sabe cuando, según los cristianos, te deja Dios “tirao”.
Hace mucho que no escribo, así que seguiré con mi incoherencia, con eso que me dijo una vez mi profesor de lengua y literatura... escribo REALISMO SUCIO..., seguiré en mis treces, pero sin lo de sucio, que yo lo tengo todo muy limpito.
Hay momentos en los que uno se pregunta por qué nacemos y para qué, la realidad siempre supera a la ficción, y digo esto en referencia al uso de las preguntas que hacemos, mejor dicho, a la mala pregunta que hacemos. Sé inteligente por una vez y da las gracias, a quién coño sea, de traerte al mundo: ¿quién preguntó si quería venir al mundo?.
¿Incoherencia en las frases? Posiblemente, mi dilema no es hacer una parrafada de algo coherente, no, lo que hago es dejar correr palabras, pensamientos y dilemas propios de alguien que se considera un extraterrestre dentro del INFERNO de Dante, aquel que pocos (entre ellos estoy yo) se han leído. Maldita sea esa palabra, que tanto ronda en la puerta de mi casa: SALIDA, EXIT. Coño! ¿Si no quiero salir de mi casa? La sociedad te obliga a salir de casa para que creas que fuera te espera el hombre o la mujer de tu vida, existe ese término, sin embargo, no siempre existe esa persona. ¿Quieres que te cuente un secreto? Yo le encontré y le perdí, ahora dime tú, ¿lo/la encontraste?
En la próxima estación volveremos a vernos...