HOY
Hoy he dicho te quiero,
lo he dicho de noche,
lo he dicho en una habitación,
lo he dicho para un rubio de mirada perdida.
Hoy he visto como me amaban
con la mirada,
con los besos,
con las manos,
con el cuerpo,
con la lengua.
Hoy he sentido el amor
como una furia de jugosas lágrimas,
como el arpa que Bécquer hace levantar,
como el diablo mece el alma,
como el loco que vigila su cancela.
Hoy he visto como entraba en mí
y como salía.
Y hoy él ha visto como puedo amarle.
Hoy he vuelto para deslumbrar con tu mirada mis deseos, para llenarlos de gozo, pero siempre pasa lo mismo, algo se los lleva. Alguien los acuchilla.
El veneno que hoy me alimenta de vida, mañana me aniquila y sino me enloquece de odio. Hoy no siento y mañana tal vez sí, tal vez no.
Es triste.
Es terrible.
Las palabras vuelan como la noche duerme durante el día y el día duerme durante la noche, las palabras vuelan como la sonrisa de ese niño que sólo tiene un balón de trapo, las palabras vuelan como el amor, como la melodía que nos atrapó los sueños de niños.
Las palabras vuelan.
Las palabras vuelan, unas veces vienen y otras se van.
No las dejes partir hacía el País de Nunca Jamás.
Hoy he vuelto para dedicarte estas palabras que estarán aquí mas que pronto volarán hacía otro lugar, hacía otro mundo... o tal vez no, tal vez se queden aquí y no sanen nunca otros bellos o crueles pensamientos.